Corre sin parar creyendo ser perseguida, entonces cierra la puerta y a causa de su inevitable desesperación se traga las llaves. Al mirar por la cerradura no encuentra a nadie allí dentro. Ahora que quedo encarcelada fuera de su cabeza no sabe donde esta ni a donde ir, naturalmente llora. Esas lágrimas que alimentan el mismo mar en el cual se ahoga, no pretenden asesinarla por completo, entonces queda atrapada en un sueño llamado "muerte en vida". No sabe despertar, ya que olvido todo conocimiento dentro de su cabeza. Si tan solo se hubiera llevado la razón con ella podría pensar en una solución, pero lo que tiene en ella ahora exclusivamente son sentimientos, lo único que no refugiaba dentro de su mente.
"cada quien su propio demonio"
yotengounsapoquesellama Pepe
domingo, 27 de marzo de 2011
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